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No muy lejos de Aversa se halla Marcianise
donde, a fines del siglo XVIII fue erigido el Real Barrio Militar, hoy
sede del Ayuntamiento, construcción con claras marcas vanvitellianas
que en algunos particulares trae fuertemente a la memoria la fachada del
Palacio real de Caserta. En el espacio enfrente de la Casa Municipal se
halla una fuente de época ferdinandea (1794) rica en elementos
que exaltan las virtudes militares de los Borbón. La huella vanvitelliana
es evidente en numerosas construcciones del casco antiguo gracias a la
obra de Gaetano Barba, arquitecto de la escuela de Vanvitelli; a él
se debe el dibujo del Convento de San Pasquale realizado por las mismas
maestranzas de Caserta que, según la tradición, utilizaron
también los residuos de la construcción del Palacio real.
Otros edificios religiosos de valor son la Catedral dedicada a San Michele
Arcangelo, y la magnífica Iglesia de la Annunciata del siglo XVI,
ampliada en el siglo XVIII en formas vanvitellianas. 
Grande importancia militar tuvo Capua,
en época borbónica casi una ciudad-cuartel, construida a
la mitad del siglo IX por los longobardos en fuga de la antigua Capua
romana a causa de las correrías sarracenas. Protegida por el asa
natural del Volturno, la ciudad fue ceñida con fuertes murallas
ampliadas por Federico II, que hizo añadir la magnífica
Puerta, de la que quedan dos Torres, inspiración por muchas obras
del Renacimiento, parcialmente destruída en 1557 durante la construcción
del Castillo de Carlos V (actual sede del Laboratorio Pirotécnico
del Estado). En cambio, el Castillo delle Pietre, realizado utilizando
mucho material residuo de Capua Vetere, data de la edad normanda. En época
borbónica las estructuras militares fueron implementadas con cuarteles,
polvorines y sobre todo con la Sala de armas, destinada a la toma de hábito
y al armamento de los soldados, que custodió preciosas colecciones
de armas y armaduras (aún en custodia hoy día en el Museo
de Capodimonte). Rica la arquitectura sagrada, con excepcionales, raros
ejemplos de iglesias románicas longobardas, como S. Salvatore a
Corte, S. Giovanni a Corte y S. Michele, precioso también el campanario
de la Catedral. Majestuosos los edificios que demuestran la elegancia
del Renacimiento meridional: magnífico el Edificio Antignano -
sede de la corte aragonesa de Lucrezia de Alagno, favorita de Alfonso
l Magnánimo y desde 1874 destinado a Museo Campano (que recorre
la historia de la región en 32 salas) -, el Edificio del Municipio,
cuya fachada es decorada con material residuo del Anfiteatro Campano,
y el Edificio Fieramosca (siglo XII, modificado en el 400) a los que se
accede por Porta Napoli( siglo XVI).
Las señales del empeño militar de los Borbón también
son evidentes en Casagiove; el centro,
que surge en las inmediatas vecindades del Palacio real, se desarrolló
en el siglo XVIII debido a la necesidad de hospedar a los trabajadores
ocupados en la construcción del Palacio Real de Caserta. Sucesivamente
fue instalado aquí un imponente Barrio Militar.
El itinerario continúa hacia Maddaloni,
surgida en los alrededores de la antigua Calatia, destruída en
el 862 por los sarracenos. Importante centro renacentista, la ciudad vivió
su momento más floreciente en el siglo XVIII, y cuando el día
8 de abril de 1734 Carlos de Borbón recibió las llaves del
Reino de Nápoles, agradecido, reconoció a este feudo de
los Carafa el título de Ciudad. Aquí fue edificado el Colegio
militar, primer núcleo de la "Nunziatella", acogido desde
1855 hasta 1859 en el edificio ducal de la ciudad antes de ser trasladado
a Nápoles. En el territorio de Maddaloni surge la monumental construcción
de los Ponti della Valle (de los que hablaremos más difusamente
en el itinerario de las Luces) teatro de los épicos choques del
mes de octubre de 1860 entre el ejército borbónico y el
garibaldino. Los caídos en el combate - que marcó inexorablemente
el resultado de la batalla del Volturno y la suerte de los Borbón
en el Sur de Italia - son recordados con un monumento, el Ossario dei
Mille, que surge a los pies del puente. Además de las vicisitudes
borbónicas, hay que recordar en Maddaloni el Castillo medieval,
la Iglesia de la Annunciata, la del Corpus Domini, es decir la actual
Catedral ampliada con un campanario de Vanvitelli, la Iglesia de S. Francesco
d'Assisi, de estilo barroco y el Convitto Nazionale.
Moviéndose hacia las espléndidas tierras del Sannio se puede
llegar a Montesarchio; el actual Ayuntamiento
se compone de dos fracciones, una más reciente que se extiende
a los pies de la colina Caudium, teatro de la derrota romana de las "Forche
Caudine" y otra, antigua, en las laderas de la misma colina, cuya
cumbre es dominada por una estructura fortificada compuesta de una torre
y un Castillo. Esta estructura, actualmente en fase de restauración,
fue donada por el príncipe Alfonso de Avalos a Ferdinando II que
la transformó en una dura cárcel donde ilustres patriotas
como Carlo Poerio fueron segregados. A los pies del castillo surge la
Abbazia di S. Nicola (siglo XII) mientras fuera del cinturón de
fortificación numerosos son los edificios religiosos: la Iglesia
y el Convento de S Francesco, (donde se piensa que permaneció el
Santo) la Iglesia de la SS. Annunziata, la Iglesia y el Convento de Santa
Maria delle Grazie, la Iglesia de la SS. Trinità y la de Santa
Maria della Purità.
Otra cosa es hablar de Benevento: enclave
pontificio definitivamente desde 1530, la ciudad fue Borbón solo
por pocos años, de 1768 a 1774. La ciudad que surgió en
el siglo VIII a.C., es rica en testimonios artísticos, arquitectónicos
y arqueológicos. En la época samnítica, fue una importante
articulación estratégica para los romanos y escenario de
importantes victorias, sobre todo contra Pirro. La importancia de su posición
en la Via Appia fue aumentando con el nuevo tramo que permetía
llegar rápidamente a Brindisi, celebrado por el Arco di Traiano
(114 a.C.). También romanos son el Ponte Leproso y el Teatro construido
al final del II siglo. Tras las dominaciones godas y bizantinas, Benevento
fue un importante ducado longobardo, el más duradero de Italia:
de esta época es testimonio la Catedral de 5 naves, fundada por
Arechi en el 762 d.C., cuyo portal es un significativo ejemplo de arte
románico; la Iglesia de S. Sofía que es, junto con el Monastero
delle Benedettine y el Chiostro, una de las estructuras más interesantes
de la Edad Media italiana. Particularmente rico y recientemente restaurado
el Museo del Sannio en la Rocca dei Rettori.
Es justo terminar este itinerario con el epílogo borbónico
y la Unidad. El momento crucial para el destino del reino fue la Batalla
del Volturno combatida en el mes de octubre de 1860 en varias localidades:
Castel Morrone, Capua, S.Maria Capua
Vetere, S.Tammaro, Caiazzo, Amorosi e S.Angelo
in Formis, esta última célebre por su magnífica
basílica benedictina del siglo XI, enriquecida por extraordinarias
pinturas románicas. El memorable encuentro del 26 de Octubre de
1860 cuando Garibaldi saludó a Victor Emanuel rey de Italia es
contendido entre la localidad de Taverna Catena y la más famosa
Teano. Rica en testimonios históricos
- desde allí proceden, entre otros, los primeros cuatro documentos
en lengua vulgar -, Teano tiene un precioso casco antiguo medieval, enrocado
en una colina alrededor del Castillo; ahí se pueden contemplar
la Iglesia de San Francesco del siglo XIV, el Castillo del siglo V, el
nuevo Museo Arqueológico en el gótico Palazzo dei Principi
di Teano y el Anfiteatro Romano
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